domingo, 31 de enero de 2021

Papis,no todo es dislexia!

 📍Actualmente a causa de la pandemia, muchos padres comparten más tiempo con sus hijos, sobre todo con las tareas. Sin embargo, se han detectado problemas a la hora de escribir o leer en ciertos niños, generando la sospecha de que tiene dislexia.✍🏻 👉🏻Te comentamos que si tu hijo(a) comete errores ortográficos, no significa que necesariamente tenga dislexia, ya que debe existir un diagnóstico que lo confirme.

🧑🏻‍⚕️ ▶️Por ello, te invitamos a leer ¨10 falsos mitos sobre la dislexia¨: https://bit.ly/3rKCSrw 👇🏻Compartamos este post con el fin de erradicar estos falsos mitos.

Asesoría pedagógica: Lic Carolina Bagues

1559675457

La dislexia y la discalculia se pueden detectar mucho antes de los 8 años

 La reducción del fracaso escolar es uno de los objetivos más importantes del sistema educativo. Un alto porcentaje de este fracaso va ligado a las dificultades de aprendizaje (DEA). Entre ellas encontramos las relacionadas con la lectura, la escritura y el cálculo.

Las niñas y los niños con dislexia y discalculia son aprendices peculiares que necesitan una atención diferente y específica. Pero ¿cuándo ofrecer esta ayuda?

Tradicionalmente se definía la dislexia como esa incapacidad para aprender a leer que producía un retraso de dos años en las competencias lectoras con respecto a niños y niñas de la misma edad, a pesar de tener un nivel de inteligencia normal.

Partiendo de esta definición, y teniendo en cuenta que se empieza a leer aproximadamente a los 6 años, era difícil hablar de dislexia hasta los 8 años. Este criterio diagnóstico, llamado criterio de discrepancia, quizás nos esté haciendo perder un tiempo precioso para la intervención en las dificultades en la lengua escrita.

Actualmente, se sabe de la importancia de una detección temprana de las DEA. Las características del cerebro de una persona con dislexia o con discalculia son diferentes desde el mismo momento del nacimiento. Intervenir en las prácticas tempranas en las que los niños y niñas usan los números y las letras para hacer cosas puede ser de gran importancia para prevenir estas dificultades.

Los predictores

Muestra de escritura inventada de un niño de 3 años. Author provided

Junto a estas líneas se ve un dibujo que hizo mi hijo pequeño cuando tenía 3 años. En la parte de arriba podemos ver cómo emplea ya la escritura para expresar sus inquietudes, a pesar de que todavía no ha sido sometido a un aprendizaje formal de la misma.

Un niño o niña con dislexia no realiza este tipo de producciones de manera espontánea, o lo hace con menos frecuencia o menos complejidad. Esto es lo que se llama “escritura inventada” y es uno de los mejores predictores de la futura competencia lectoescritora de un niño o niña.

Otros predictores importantes de la dislexia son la “conciencia fonológica” y la “velocidad de denominación”. La primera se refiere a la capacidad de reflexionar sobre los sonidos del habla y manipularlos a distintos niveles de complejidad (fonemas, sílabas, rimas, etc.), mientras que la “velocidad de denominación” hace referencia a lo rápido que es capaz el niño de decir el nombre de algo que se le muestra en una lámina, ya sea un objeto familiar, una letra, un dígito o un color.

En definitiva, si un niño no juega a escribir letras y números o tiene dificultades para comprender la rima o saber por qué letra empieza una palabra, puede ser que esté presentando dificultades para comprender cómo el alfabeto representa la lengua oral, o lo que llamamos “principio alfabético”. Si no hacemos nada antes de los 8 años, estos niños habrán perdido como mínimo 5 años de construcción significativa del conocimiento sobre el mundo impreso.

¿Y las matemáticas?

La discalculia se define como la dificultad en el aprendizaje y recuerdo de hechos aritméticos y la ejecución de cálculos, según uno de los investigadores más importantes en este terreno, Brian Butterworth. La discalculia se relaciona con la dificultad para manipular y reflexionar sobre conceptos abstractos relacionados con las cantidades.Los niños y las niñas, desde que son muy pequeños, tienen habilidades para percibir las magnitudes. Son capaces, por ejemplo, de distinguir entre conjuntos de cosas en los que hay distinto número de elementos. Es lo que llamamos “sentido de la cantidad”. Si a un bebé le ponemos delante de dos pantallas, una que va presentando la misma cantidad de puntos, pero distribuidos de distinta forma y otra que va presentando cantidades cambiantes de puntos, el bebé mira más cantidad de tiempo a la segunda pantalla. Esto nos indica que percibe la cantidad y que este cambio le parece más interesante que el simple cambio en el orden de los puntos.Esta sensibilidad a la cantidad, que se manifiesta al menos desde los 6 meses, recibe el nombre de “sentido numérico” y ha demostrado estar relacionada con el rendimiento escolar posterior en las matemáticas. Los niños y niñas que tienen mayor preferencia por la cantidad tienen un sentido numérico más fuerte y son, más adelante, mejores en matemáticas.El sentido numérico permite al niño hacer cosas como distinguir entre conjuntos pequeños y hace posible el aprendizaje de los números como sistema de símbolos que representan las cantidades.Uno de los índices que nos pueden dar pistas sobre un desarrollo matemático deficitario es el uso de estrategias primitivas para contar objetos a una edad relativamente avanzada. La logopeda Cecilia Yalj, en su trabajo de fin de grado presentado en el grado en Logopedia de la Universidad de Castilla-La Mancha, elaboró un vídeo explicando la forma en que podemos detectar las dificultades matemáticas basándonos en indicadores de este tipo.

Antes de los 8 años

En definitiva, podemos predecir mucho antes de los 8 años qué niños y niñas van a presentar, con mayor probabilidad, dificultades en competencias tan importantes como la lectura, la escritura y las matemáticas.No tenemos por qué esperar al fallo: podemos empezar a trabajar de manera temprana interviniendo en habilidades que están a la base de estas competencias complejas.


https://theconversation.com/la-dislexia-y-la-discalculia-se-pueden-detectar-mucho-antes-de-los-8-anos-145131




martes, 10 de noviembre de 2020

Afrontamiento psicológico del “coronavirus”

 

Afrontamiento psicológico en familia

Afrontamiento en familia del coronavirus

Esta situación, para muchas familias que han pasado de verse un tiempo limitado a estar todo el día juntos, está suponiendo una reformulación del concepto de familia.

Vamos a sentir y a descubrir nuevos aspectos de nosotros, de nuestra pareja y de nuestros hijos e hijas.

Sentiremos alegrías con ellos, pero también aparecerán emociones displacenteras y conflictivas, que antes podíamos evitar, –yéndonos de casa, por ejemplo–, y que ahora nos vemos en la necesidad de compartir y afrontar.

Ser conscientes de que todo ha cambiado es un punto de partida fundamental para gestionar emocionalmente esta nueva situación.

En este nuevo contexto, en el que no podemos eludir o retrasar durante mucho tiempo la resolución de un estado emocional, ya que vamos a estar muchos días juntos, van a ser esenciales tres claves:


lunes, 9 de noviembre de 2020

Problemáticas de la infancia

 ¿Cómo tratarlas?

El psicoanálisis, desde sus inicios, plantea que los niños/as son sujetos en tiempos de formación, que dependen para vivir material y afectivamente de los padres o de alguien que le sean importantes y significativos.

Los padres o quienes cumplan con dicha función, estarán a cargo de su crianza, que se desarrollará siempre en una época determinada y con condiciones socio-ambientales particulares y únicas.

La infancia es ese primer tiempo fundamental en donde el psiquismo comienza su constitución, que aún no será la definitiva.

Se necesitará el tránsito por la pubertad y la adolescencia para que la psiquis adquiera las operaciones que le son más esenciales.

Decíamos que el psicoanálisis, de la mano de S. Freud, les otorga a los niños/as el derecho a la palabra, a la expresión de sus sufrimientos y también le da lugar a la escucha de los padres, o quienes ocupen su lugar, como integrantes fundamentales para ayudar en el proceso terapéutico, toda vez que necesitamos brindarlo al niño/a.

Los padres o los encargados de llevar a cabo la trabajosa tarea de la crianza, son quienes consultan al terapeuta, en muchos casos por iniciativa propia, en otros por consejo o indicación del establecimiento escolar.

El psicoterapeuta escuchará atentamente a los padres, que en general se encuentran atravesados por la angustia, la preocupación, por aquello que “no anda en el niño o la niña”.

El analista prestará oídos para escuchar, en principio, si eso que “no anda” forma parte del sufrimiento del niño/a, o si sólo es algo que perciben los padres. También puede ocurrir que sea una preocupación para el establecimiento educativo, porque el/la infante no responde a los ideales de la época. O bien, lo que es peor aún, que la manera en que se expresa el niño/a en apariencia coincide con alguno de los “diagnóstico/s” que recorren nuestra actualidad y atraviesan también a la infancia (por ejemplo, el TDAHtrastorno por déficit atencional e hiperactividad).

El trabajo del psicoterapeuta con los padres del niño/a resulta fundamental e imprescindible desde la orientación psicoanalítica.

Si el analista toma al niño en tratamiento, es porque escucha que el niño/a está sufriendo, en tanto quedó detenido a nivel de su subjetividad en algún tiempo en el que era necesario un avance; o bien porque efectuó una regresión a otro tiempo más temprano, quizás porque está atravesando algún tipo de duelo (detectable o no); o porque tiene dificultades para establecer vínculos con sus semejantes y otras tantas cuestiones que pueden ser causa de dolor y/o sufrimiento psíquico.

El psicoterapeuta, si toma al niño en tratamiento, prestará su cuerpo para jugar con el/la infante. El juego (que incluye el dibujo, la traza, el modelado, etc.) será el componente esencial en el tratamiento.

¿Y por qué afirmamos que el juego es importante, y más aún, insustituible en el tratamiento de niños/as?

Porque es a través del juego que ellos expresan sus vivencias, las más placenteras, las más traumáticas. También será en el juego en donde se podrá leer qué lugar ocupa el niño/a en el vínculo familiar.

Asimismo, el niño mientras juega va estructurándose psíquicamente: maravillosamente va realizando diferentes operatorias psíquicas necesarias para su vida, en el tiempo de la niñez y como futuro adulto.  

Entonces cuando un niño en terapia juega con el analista (en forma presencial o ahora, de manera virtual) no sólo le está mostrando –sin saberlo desde su percepción conciente– cómo se encuentra en su vida y cómo vive sus problemáticas, sino también ocurre que el terapeuta, al prestarse al juego y jugar, está donando, en ese mismo acto, la posibilidad de que el niño/a lleve a cabo procesos psíquicos imprescindibles para su subjetivación. Enorme la tarea del psicoanalista que atiende niños/as.

La clínica y la investigación psicoanalítica en el campo de la niñez demuestran la gran permeabilidad y apertura que tiene la niña/o para desanudar y desarmar sus conflictivas en poco tiempo, a diferencia de los adultos.

Asimismo se pone en evidencia la cantidad de niños/as que son etiquetados con “diagnósticos de moda”, que en muchas oportunidades desembocan en la medicalización de la infancia, con las graves consecuencias que ello ocasiona.

Los adultos, de quienes los niños/as dependen totalmente, somos los que debemos estar advertidos de este peligro de la época: diagnósticos hechos a la carrera, basados en manuales de psiquiatría y que lamentablemente desplazan su singularidad, y muchas veces se imponen sobre los niños, dejando de lado sus subjetividades y el entrecruzamiento entre éstas, las particularidades de la familia y el contexto socio-ambiental donde transcurre su crianza.   

Sólo en casos muy excepcionales, un niño/a necesita ser medicado.

En su gran mayoría, los niños/as deben ser escuchados y tratados, si es necesario, con una terapéutica psicológica que incluya a los padres y, fundamentalmente, aquello que al infante le es propio: el juego sostenido y desplegado en un espacio entre el terapeuta y el niño/a.

Un niño/a no es un diagnóstico ni un coeficiente intelectual; es un sujeto en formación con todo derecho a la expresión, a la palabra, y que tiene, fundamentalmente, un futuro para desplegar sus potencialidades, siempre únicas y valiosas.

Por favor, entre todos/as no permitamos que se cosifique a los niños/as y se los encierre en una lata diagnóstica. Menos que menos se los medicalice, sacándolos del juego.

Ayudémoslo, si sufre, con el juego terapéutico, con sus padres y familia, sabiendo de antemano que siempre lo escucharemos y le abriremos la puerta para que salga a jugar.

Autora: Miriam Mazover

Autora: Miriam Mazover

Psicoanalista. Fundadora y Directora Académica de la Institución Fernando Ulloa. Más de 34 años de reconocida trayectoria en el psicoanálisis comunitario. Es autora de numerosos artículos sobre psicoanálisis publicados en revistas especializadas y medios de comunicación. Junto a la Editorial Letra Viva promovió como Directora de Colección la escritura y la confección de múltiples libros. Fue postulada por el Ministerio de Salud de la Nación, en el año 2006, al Premio Nacional “Mujeres Destacadas de la Salud”.

martes, 29 de septiembre de 2020

¿Cómo cuidar a nuestros adultos mayores durante la cuarentena?

 Cuidar a una persona mayor es una gran responsabilidad, por ello es importante que la persona que se haga cargo esté capacitada, que la trate con paciencia y con cariño para mejorar su bienestar físico, mental y social, más aún durante esta cuarentena. 

Aquí les dejamos algunos tips para mejorar la atención de nuestros adultos mayores 

  1. Lleva a cabo un plan de acción que se adapte a sus necesidades

Lo primero que debes hacer es enumerar las necesidades de la persona mayor de la que estás a cargo, así como los recursos con los que vas a contar para hacerles frente. Lo segundo es elaborar un plan de acción realista de lo que cada familiar puede aportar. Del mismo modo, también tendrás que buscar los medios y las personas necesarias para facilitar el proceso.

  1. Apóyate en otros familiares

Para poder llevar a cabo un mejor cuidado del adulto mayor, es indispensable que te apoyes en otros familiares, puedes establecer una reunión familiar y acordar las responsabilidades de cada uno.

  1. Establece una rutina diaria para tu familiar

Es importante fijar una rutina de actividades para nuestros adultos mayores, de esta manera se mantienen activos. Puedes establecer un horario para la ducha, las comidas o irse a dormir, e incluso para el ocio, como salir a dar un paseo, jugar a las cartas con los amigos o practicar algún hobby. Seguir una rutina diaria ayuda a los mayores a sentirse seguros.

  1. Medidas de seguridad

En el baño hay que colocar agarraderas, el piso debe tener baldosas antideslizantes o un piso preferiblemente rústico. Al bañarse lo recomendable es que la persona mayor esté sentada. Adecúa espacios dentro de la casa para que se sienta segura dentro del hogar, por ejemplo puedes situar la despensa donde pueda tomarla sin mayor esfuerzo, etc.

  1. Registro de medicamentos

Es probable que al ser un adulto mayor tome diversos medicamentos para tratar algunos padecimientos. Lleva un control de sus medicinas, anota horario y dosis, usar pastilleros te facilitará las cosas, además evitará que duplique dosis u olvide tomarlas.

  1. Crea una dieta equilibrada

A edad avanzada existe la tendencia a consumir menos alimentos y a que estos sean de un solo tipo. Se recomienda llevar una dieta balanceada para prevenir cualquier problema de salud, además de ayudar a su familiar a fortalecerse física y mentalmente.

  1. Cuida su aseo personal

La higiene en personas mayores es muy importante para la prevención de enfermedades y estimula los hábitos de un estilo de vida saludable. Asegúrate de que tome una ducha todos los días, se lave los dientes, limpie sus uñas, lleve ropa limpia, esto lo ayudará a tener mejor ánimo. 

  1. Actividad física y mental

Hay que mantenerlos activos constantemente con una caminata diaria, una rutina de ejercicio de bajo impacto o actividades dentro del hogar. La memoria tiende a decaer con la edad, es por eso que debemos ayudarles a contar con herramientas para estimular su mente, como cartas, memoramas, crucigramas, juegos de mesa, entre otros.

  1. Ayúdale a mantenerse socialmente conectado

Es importante promover la socialización con nuestros familiares y permitir la interacción no solo con la familia, sino también con círculos cercanos de amistades. Esto les ayudará a continuar viviendo una vida de calidad y les dará la oportunidad de establecerse nuevas metas, nuevos intereses y estilos de vida para así sentirse realizados.

  1. Afecto familiar

El afecto familiar que deben recibir los adultos mayores es lo principal en su cuidado. Dar amor y cariño a un adulto mayor le da confianza y le sube la autoestima, por eso se le debe enseñar a los niños y jóvenes a respetar, querer y valorar a los abuelos.

Fuente: movimientciudadano.mx.noticias

Consejos de la UNESCO para estudiar en casa.

 ¿Te cuesta estudiar? ¿Y Aün mäs en medio de la pandemia por el coronavirus? ¿No logräs interesarte en lo que te dan?. 

Puede ser que en general estudiar te resulte una actividad difïcil y que el encierro por la pandemia no ayude demasiado a que encuentres concentraciön y te organices.

"Poner a las personas en cuarentena tiene posibles consecuencias mentales.Las primeras pueden ser la sensación de estar abrumado,no poder hacer frente a las obligaciones,tener problemas para dormir,volverse irritable ..."

Pero aunque te cueste, no todo está perdido!

Por eso la oficina de Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO ofrece consejos prácticos para estudiar en tiempos de covid-19, dando recomendaciones para mantenerse motivado durante el estudio de forma remota,y cómo organizar una rutina diaria equilibrada.

1-Pide planes de estudio

2-Define prioridades y necesidades

3-Identifica dificultades y habilidades

4-Haz lista de tareas

5-Gestiona tu tiempo

6-Recursos abiertos(cursos por internet,videoconferencias,canales educativos..)

7-No te olvides de tomarte un recreito

8- Organizá encuentros virtuales con tus pares para expresar tu dificultad y buscar ayuda.

 Y desde el IPEN te ofrecemos apoyarte, escucharte, como lo hemos hecho siempre, contás con psicólogas, psicopedagoga, coaching profesional. Son tiempos de desarrollar nuestra empatía y ponerla en práctica.

Cuidate! Cuidémonos!